La disfunción eréctil (DE) en el paciente con diabetes es sumamente común, ocurriendo hasta 10 a 15 años antes que en hombres sin diabetes. No es un tema solo de edad; es el resultado directo de lo que el exceso de azúcar hace en los nervios y los vasos sanguíneos del cuerpo.
El Doble Daño de la Hiperglucemia
- Daño a los Vasos Sanguíneos (Angiopatía): El azúcar alta daña el endotelio (la capa interna de las arterias), endureciendo los pequeños vasos que llevan sangre al pene, impidiendo que se logre o mantenga la erección.
- Daño a los Nervios (Neuropatía): La diabetes también "quema" las terminaciones nerviosas. Si los nervios pélvicos están dañados, el cerebro no puede enviar la señal adecuada para relajar los vasos sanguíneos y permitir la erección, incluso si hay deseo.
Recomendaciones Esenciales para el Paciente
- El azúcar es la clave: Ninguna pastilla para la erección funcionará bien si sus niveles de glucosa están descontrolados. El mejor tratamiento para su salud sexual es controlar su diabetes.
- Hable sin tabúes: La disfunción eréctil por diabetes es una complicación médica, no una falla personal. Su endocrinólogo o urólogo cuenta con tratamientos orales, inyecciones o dispositivos efectivos.
- Revise su corazón: Como vimos en temas anteriores, si las arterias del pene están tapadas por la diabetes, las del corazón también están en riesgo. Es vital un chequeo cardiovascular.
Referencias
- Asociación Americana de Diabetes (ADA). Complicaciones microvasculares y neuropáticas de la diabetes: Salud sexual.
- Asociación Europea de Urología (EAU). Guías sobre disfunción sexual masculina en pacientes metabólicos.