El uso masivo de edulcorantes no calóricos ha pasado de ser una estrategia de control calórico para personas con diabetes a un hábito de consumo generalizado. Aunque la FDA y la EFSA los consideran seguros en dosis diarias admisibles (ADI), la investigación epidemiológica y mecanístico reciente advierte sobre posibles riesgos cardiovasculares a largo plazo.
Fisiopatología y hallazgos clave
- Procoagulabilidad por Polioles: En 2023 y 2024, estudios dirigidos por la Cleveland Clinic demostraron que polioles como el eritritol y el xilitol —utilizados frecuentemente en alimentos keto y de bajas calorías— aumentan la agregación plaquetaria humana in vitro y aceleran la formación de trombos in vivo. Concentraciones sanguíneas elevadas de estos compuestos se asociaron independientemente con un mayor riesgo a 3 años de infarto agudo de miocardio y accidente cerebrovascular.
- Disrupción de la microbiota intestinal: Edulcorantes como la sucralosa, la sacarina y el aspartamo modifican la composición de la microbiota (disbiosis), reduciendo bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta (como Faecalibacterium prausnitzii). Esta disbiosis promueve la inflamación endotelial sistémica, un factor predisponente para el desarrollo de ateroesclerosis.
- Efectos indirectos en el ritmo cardíaco: Si bien no provocan arritmias de forma aguda, los edulcorantes intensos activan receptores del gusto dulce T1R2/T1R3 presentes en el tracto gastrointestinal. Esto induce respuestas neuroendocrinas complejas que alteran la modulación del sistema nervioso autónomo (tono vagal vs. simpático), lo que en pacientes predispuestos puede favorecer episodios de extrasístoles o fluctuaciones de la frecuencia cardíaca.
Manejo y recomendaciones clínicas
- Reducción progresiva: Se desaconseja sustituir el azúcar de forma permanente con edulcorantes ultraprocesados. La estrategia recomendada es la readaptación del paladar al sabor natural de las bebidas y alimentos no endulzados.
- Evaluación de riesgo: En pacientes con antecedentes de trombosis, fibrilación auricular o enfermedad coronaria previa, es aconsejable restringir al mínimo el consumo de edulcorantes a base de polioles (eritritol, xilitol, sorbitol).
Referencias
- Witkowski, M., et al. (2023). The artificial sweetener erythritol and cardiovascular event risk. Nature Medicine, 29(3), 710–718.
- Witkowski, M., et al. (2024). Xylitol is associated with vascular thrombosis risk and stimulates platelet responsiveness. European Heart Journal, 45(27), 2439–2452.
- Debras, C., et al. (2022). Artificial sweeteners and risk of cardiovascular diseases: results from the prospective NutriNet-Santé cohort. BMJ, 378, e071204.